Traslado de Sor Lucia al Santuario de Fátima

15 mayo, 2010

La última voluntad de Sor Lucía de permanecer al lado de su prima Jacinta y del pequeño Francisco se cumplió ayer a las 16:52 con la llegada de su cuerpo al santuario
AFP  Los restos de sor Lucía pasan ante el árbol dónde la Virgen se apareció a los tres pastorcillos en 1917

AFP Los restos de sor Lucía pasan ante el árbol dónde la Virgen se apareció a los tres pastorcillos en 1917
20-2-2006 03:17:36

BELÉN RODRIGO CORRESPONSAL

LISBOA. Cien mil personas asistieron ayer en Fátima a las celebraciones del traslado del cuerpo de sor Lucía desde el Convento do Carmo de Coimbra hasta la basílica de Cova da Iria, donde tuvieron lugar en 1917 las apariciones de la Virgen a los tres pastorcillos. El frío, la lluvia y el viento impidieron una mayor participación de los fieles en la ceremonia de la llegada del cuerpo de la mayor de los videntes de la Virgen de Fátima, fallecida hace un año. Se esperaba la participación de unas 250.000 personas en uno de los momentos más emotivos vividos en esta basílica pero las lluvias torrenciales que cayeron en gran parte del país impidieron que muchos portugueses se trasladasen hasta el templo, obligándoles a seguir las ceremonias por la televisión.

La última voluntada de Sor Lucía se cumplió ayer cuando a las 16:52 era sepultado su túmulo junto al de su prima Jacinta, en el ala izquierda del templo, al lado opuesto en el que yace el pequeño Francisco. Sobre su tumba puede leerse «Maria Lucía de Jesús y del Corazón Inmaculado- A quien nuestra señora apareció». De este modo, los tres pastorcillos se reunieron de nuevo en el lugar de las apariciones marcando un antes y un después en la historia de este santuario, que se prepara para celebrar el 90 aniversario de las visiones. Dieciocho obispos y algunas personalidades civiles como Don Duarte, participaron en la ceremonia que estuvo precedida por una Eucaristía en el exterior del templo con cien mil peregrinos presentes, celebrada por el Obispo de Fátima-Leiría, Serafim Ferreira e Silva, junto a 17 obispos más y 250 sacerdotes, algunos de ellos extranjeros.

Despedida en Coimbra

En Coimbra, a las once de la mañana, tuvo lugar una misa de despedida de los restos de sor Lucía en la Catedral, que congregó a 800 personas. El obispo de Coimbra, Albino Cleto, enalteció el ejemplo de dedicación de la monja en la intercesión de los pecadores, y recordó que fue por propio deseo que su cuerpo hubiese permanecido un año enterrado en Carmelo de Santa Teresa, convento de clausura en el que vivió durante 58 años. La tumba de sor Lucía llegó al santuario de Fátima a la una y media de la tarde, lugar en el que fueron llegando peregrinos desde primera hora de la mañana.

Grupos organizados de Alemania, Austria, Croacia, España, EE.UU, Francia, Irlanda, Italia, Polonia y Reino Unido se unieron a los portugueses para presenciar este emotivo acto. El cortejo se dirigió a la capilla de las apariciones que la Virgen mandó construir a la pequeña Lucía para rezar el rosario seguido de la Eucaristía, celebrada ya en la plaza del santuario. Todos los actos estuvieron acompañados por millares de pañuelos blancos, palmas y lágrimas de los peregrinos.

Anticipar la beatificación

El vice-postulador de la causa de canonización de los videntes Francisco y Jacinta, Luis Kondor, defendió ayer en Fátima la anticipación de los plazos para beatificar a Sor Lucía. Según explicó a la agencia estatal Lusa, Luis Kondor ya ha realizado el pedido a la Diócesis de Coimbra para solicitar al Vaticano la dispensa de los plazos para iniciar el proceso canónico de beatificación.

Según manda el Derecho Canónico, dicho proceso puede ser abierto cinco años después de la muerte. Sin embargo, Luis Kondor asegura que se dan «todas las condiciones» para que ese plazo sea dispensado por la Santa Sede. Una de ellas es que era el deseo del Papa Juan Pablo II.



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