¿Porque le tenemos tanto miedo a la vida?

¿Porqué tanto miedo al que dirán?

¿Porqué no aprender a ser libres?

¿Porqué no nos decidimos a ser mejores cada día?

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Todos los días pensamos hoy voy hacer lo mejor, que ayer, pero que pasa
las ocupaciones, los problemas, el querer cumplir con todo y los quehaceres
nos  mortificamos, nos  estresamos,  y  no  logramos  hacer  nada de lo que
planeamos.  ¿porqué?
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VIVE TU VIDA

Escúchame:  tú no tienes más que una vida.  Haz de ella algo grande, algo magnifico.  ¿Cuántos años tienes?  Tal vez ya has recorrido la cuarta parte de tu existencia, o quizá la mitad,  sin pena ni gloria.  Ni fu ni fa.  No has sabido qué hacer con tu vida.  Te has dejado vivir,  en vez de, tú mismo,  vivir tu vida.  Ya es tiempo de que la tomes en tus manos y la modeles, como un escultor cincela una estatua para convertir la piedra en obra maestra.  Ya  desperdiciaste muchos años.  No pierdas ni un minuto más.
Me pregunto ¿qué debes hacer?  Permíteme entonces que hagamos primero un gran rodeo.  Hablemos de filosofía.  Es difícil.  Ponte inteligente.
Entre las multiples actividades que realiza la humanidad,  hay  muchas que son comunes con las de los animales:  alimentarse,  dormir,  jugar,  etcétera. Pero hay otras privativas del hombre.  Éstas son las peculiarmente humanas: sólo el hombre hace ciencia. Yo no he visto a ningún hipopótamo ponerse a calcular la raíz cuadrada de una cifra.  Sólo el hombre crea obras de arte.  ¿Dónde hay un mural pintado por una jirafa?  Sólo el hombre establece reglas morales y se dicta códigos de leyes. ¿Tú sabes de algún animalito que haya dado un Decálogo a sus compañeros?  Sólo el hombre hace religión.  ¿Habrá algún tigre, oso o pulga que adore a los dioses?
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EL CAMINO DE LOS CUATRO ESPLENDORES
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Arte,  ciencia,  mortal, religión,  eso que llamamos  «cultura», es lo verdaderamente humano.  Seremos hombres en la medida en que seamos cultos.  Dejaremos de ser brutos y bestias según hayamos ascendido -más o menos-  por esos senderos del arte, la ciencia,  la moral,  y la religión.
No nacemos hombres.  Nos hacemos hombres.  Cuando nos dieron a la luz,  éramos unos animalillos monísimos y preciosos,  pero animalillos.  Nuestra tarea en el mundo es convertirnos en personas humanas. Es metamorfosearnos cambiándonos de bichos a hombres. (y de hombres a dioses, según veremos después.)
La educación consiste nada más que en esa transformación:  en que se realice el tránsito de lo animal a lo humano.  Enseñar al niño el oficio de hombre, eso es todo… O acicatearnos a nosotros mismos,  auto-educandonos,  para alcanzar el dicho nivel superior.
Fuente: Que mis palabras te acompañen
Emma Godoy